Durante años, la vida de Daniel y Teresita estuvo marcada por el temblor, la rigidez y la incertidumbre. Gestos simples —abotonarse una camisa, sostener una taza, dar unos pasos sin miedo— se volvieron desafíos diarios.
El Parkinson no solo afectó sus cuerpos, también puso a prueba su ánimo, su paciencia y la forma en que habitaban el mundo.
Pero en medio de ese camino difícil apareció una oportunidad: el equipo del Hospital de Clínicas liderado por los Dres. Humberto Prinzo y Federico Salle.
Con ciencia, compromiso y una enorme vocación humana, abrió una puerta que parecía lejana. Este video recorre ese antes y ese después. No es solo una historia médica, es una historia de vida, de esperanza recuperada y de pequeños grandes logros que vuelven a tener sentido.
Hoy, Daniel y Teresita nos muestran que, incluso en las batallas más complejas, la medicina y la voluntad pueden cambiarlo todo. Porque detrás de cada avance hay algo mucho más profundo: la posibilidad de volver a vivir.