El Hospital de Clínicas sumó recientemente un nuevo motor quirúrgico destinado a la realización de cirugía mínimamente invasiva y percutánea del pie y tobillo, una incorporación que permitirá fortalecer el desarrollo de estas técnicas dentro del ámbito universitario y ampliar las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes.
La adquisición fue posible gracias a un proyecto financiado por la Fundación Manuel Quintela y representa un importante avance para el equipo especializado en cirugía de pie y tobillo del hospital.
Los especialistas destacan que, pese a que muchas veces se asocia este tipo de procedimientos con conceptos como “cirugía láser” o técnicas revolucionarias, la cirugía mínimamente invasiva no sustituye a la cirugía abierta convencional. Por el contrario, ambas modalidades son complementarias y cada una tiene indicaciones específicas según la patología y las características del paciente.
Las indicaciones más habituales de la cirugía mínimamente invasiva se encuentran en las patologías del antepié, especialmente en la corrección del juanete (hallux valgus) y de deformidades de los dedos, como los dedos en garra o en martillo. Estas afecciones constituyen actualmente uno de los principales campos de aplicación de estas técnicas.
Asimismo, la cirugía mínimamente invasiva también tiene indicaciones en determinadas patologías del tobillo y del retropié. En estos casos puede emplearse para el tratamiento de algunas lesiones óseas y tendinosas, así como para procedimientos específicos que buscan corregir deformidades o aliviar el dolor, siempre que las características del paciente y de la enfermedad lo permitan.
Los especialistas destacan que la selección de cada técnica debe realizarse de forma individualizada, ya que no todas las patologías son candidatas a un abordaje mínimamente invasivo y la cirugía abierta continúa siendo la mejor opción en numerosas situaciones. El objetivo es disponer de todas las herramientas quirúrgicas necesarias para ofrecer a cada paciente el tratamiento más adecuado.
El equipo del Hospital de Clínicas cuenta con más de una década de experiencia en cirugía abierta de pie y tobillo, conocimiento que constituye la base fundamental para la realización segura de procedimientos percutáneos. La cirugía mínimamente invasiva es considerada una herramienta más dentro del arsenal terapéutico del cirujano especializado.
Entre sus potenciales beneficios se encuentran una menor agresión de los tejidos blandos, incisiones de menor tamaño y, en determinados casos, una recuperación postoperatoria más rápida. Sin embargo, los profesionales subrayan que el éxito de una intervención no depende del tamaño de la incisión, sino de una correcta indicación quirúrgica y de la adecuada ejecución de la técnica.
Asimismo, remarcan que estas cirugías requieren un alto nivel de entrenamiento, profundo conocimiento anatómico y un control intraoperatorio preciso, por lo que distan de ser procedimientos simples.
El desarrollo de esta técnica dentro del Hospital de Clínicas adquiere especial relevancia por la infraestructura y el respaldo académico que ofrece la institución. Aunque se trate de procedimientos mínimamente invasivos, continúan siendo cirugías de alta complejidad que requieren anestesia adecuada, equipamiento de imágenes intraoperatorias, instrumental específico y el trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario.
De cara al futuro, el objetivo es avanzar de forma progresiva, responsable y con sólidos fundamentos académicos, integrando asistencia, docencia e investigación. La meta es formar cirujanos capaces de dominar tanto la cirugía abierta como la mínimamente invasiva, seleccionando en cada caso la técnica más adecuada para brindar la mejor atención a los pacientes.
Este tipo de procedimientos está disponible tanto para usuarios del sistema público de salud como para pacientes provenientes del sistema privado, consolidando el rol del hospital universitario como centro de referencia en cirugía de pie y tobillo.


